El alcohol etílico es un producto químico con acción antiséptica y desinfectante de mayor uso. Mantiene el cuerpo humano libre de bacterias y virus; normalmente se usa en la desinfección de heridas y excoriaciones.

Pero fuera de estos usos característicos y que todos conocemos, tiene una mayor cantidad de utilidades, las cuales en su mayoría no conocemos.

8 usos del alcohol que no conocías

1. Combate los piojos

Llena una botella (tipo rociador) con alcohol y añadele unas gotas de aceite de lavanda.

Mezcla bien, rocía el cuero cabelludo y deja actuar durante una hora. Después de dicho tiempo elimina los piojos muertos y las liendres pasando un peine fino. Repite la acción por unos días.

2. Saca el esmalte de tus uñas

Con el alcohol embebe un algodón y retira la pintura de uñas. Aunque tal vez te lleve más tiempo, no daña.

3. Desinfectante de manos

Mezcla dos cucharadas de alcohol, 1/4 de taza de aloe vera en gel, una cucharada de glicerina y agrégale 10 gotas de aceite de limón o lavanda. Con esta mezcla podrás desinfectarte las manos.

4. Elimina las chinches y ácaros de tu colchón

Rocía el colchón y las zonas donde hayas detectado estos insectos tan difíciles de combatir. Esto los matara.

Y ten siempre presente que las chiches ponen huevos, por lo que se recomienda su aplicación durante varios días.

5. Limpia tus oídos

Humedece un hisopo en una mezcla a base de alcohol y vinagre blanco, en cantidades iguales. Pasa el mismo dentro de tu oído, con mucha suavidad, y tratando dejar liquido dentro de la oreja.

A los pocos minutos, notaras que la cera depositada adentro se deslizara y saldrá en forma eficaz.

6. Buen desodorante

El estar fuera de casa ya no es un problema a la hora de no tener a la mano un desodorante, solo tendrás que frotar un poco de alcohol en cada axila y con ello mataras las bacterias que son las causantes del mal olor.

7. Herpes en tus labios

Aplicando alcohol sobre el área afectada lograrás eliminar la erupción o llaga de forma muy rápida y eficaz. Sólo embebe algodón y aplica directamente sobre el área afectada con suavidad.

8. Bolsa fría para tratamientos

Una propiedad que caracteriza al alcohol es que no se solidifica. Por lo tanto puedes colocarlo en la heladera para usar en cada oportunidad que requieras.

Mezcla una parte de alcohol por dos de agua en una bolsa de plástico hermética y colócala en la heladera.

Y al cabo de una hora tendrás el frió necesario para colocar en cualquier parte del cuerpo inflamado o que requiera tratamiento en frío.

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Fuente: Enterate De Algo