Cuando a alguien se le diagnostica cáncer, no solo cambia su vida, sino la de todos a su alrededor. ¿Qué inspiró al joven Julian, de 18 años de edad, a inventar un sostén que pudiera salvar millones de vidas?

Cuando Julian tenía 13, a su madre le diagnosticaron cáncer de mama por primera vez. Aunque fue capaz de soportar la trágica noticia la primera vez, un segundo diagnóstico lo puso al límite. Julian estaba decidido a encontrar una solución para que otros no tuvieran que sufrir como lo hizo su madre.

Con 18 años de edad, el joven ha inventado con éxito un sostén que podría cambiar todo para las futuras víctimas de esta enfermedad terminal y para sus familiares.

Higia Technologies comenzó como el resultado de un trabajo en grupo de Julian con dos de sus amigos. El objetivo de su creación es simple: detectar el cáncer en sus etapas tempranas para que las familias tengan tiempo suficiente de prepararse para el tratamiento adecuado de su ser querido.

La madre de Julian perdió ambas mamas durante su batalla contra el cáncer, una enfermedad que ataca con rapidez y que necesita atención inmediata. Un diagnóstico temprano es clave para que el paciente tenga una verdadera oportunidad de sobrevivir. Julian presenció esto de primera mano, precisamente lo que lo inspiró su emprendimiento para crear una solución.

La creación del “sostén de auto-exploración” fue motivada por el dolor y sufrimiento que Julian vio que atravesó su madre. Con más de 200 sensores, este sostén es capaz de detectar cambios sutiles en las mamas. Julian y sus amigos recibieron una generosa beca de $20,000 de parte de Global Student Entrepreneur Awards para continuar desarrollando su producto.

Los tumores alteran las mamas de muchas formas, de las cuales la mayoría son difíciles de identificar en las etapas más tempranas del cáncer. La función del sostén es la de detectar pequeños cambios en color, temperatura e incluso en la textura de las mamas.

El sostén viene acompañado por una aplicación a la que se envía toda la información, la cual queda registrada. De esta forma, las mujeres son alertadas por su médico profesional si necesitan tratamiento.

Entre 60 a 90 minutos a la semana debe ser usado el sostén. El futuro y el uso de este sostén en tratamientos está aún por revelarse, pero la dedicación y el trabajo duro de Julian y sus amigos es digno de reconocimiento.

¿Tienes una amiga o una persona querida en riesgo debido a cáncer de mama? ¡Envíale este inspirador artículo! ¡Quizá podría beneficiarse de esta maravillosa invención!

¿Tienes tu propia historia de éxito sobre cómo derrotaste esta enfermedad? Déjanos saber en la sección de comentarios de más abajo, ¡Nos encantaría saber qué piensas!

Fuente: Hogarynatura