El número de personas que elige un estilo de vida saludable está en aumento. Para verse mejor y sentirse en forma, muchos eligen ir al gimnasio. Pero como con cualquier asunto se tiene que abordar de forma consciente.

Hoy te diremos algunos hechos curiosos sobre el gimnasio que te ayudarán a hacer tus entrenamientos más eficaces, útiles y agradables. Al final del artículo encontrarás un bono que posiblemente te motivará a hacer deporte.

1. Tendrás que esperar bastante tiempo para un resultado tangible

No vale la pena esperar resultados rápidos al ir gimnasio. Las personas que seguramente quieren adelgazar para verano o Año Nuevo, en solo dos meses fracasarán. Por supuesto, todo depende de la características iniciales del cuerpo, peso y también edad. En cualquier caso, podrás notar los primeros resultados del entrenamiento aproximadamente a los 2 o 3 meses. Otros verán cambios positivos en su cuerpo después de 6 meses. Además, es importante entender que la clave del éxito es la constancia, incidencia de los entrenamientos y una correcta alimentación. No habrá mucha eficacia por tener dos fuertes entrenamientos a la semana. Podrás conseguir buenos resultados al tener 3 entrenamientos de fuerza y 2 cardiovasculares a la semana. Además, no es obligatorio pasar los 5 días a la semana en el gimnasio. Un paseo habitual puede ser un perfecto entrenamiento cardiovascular.

2. No siempre se conseguirá el resultado deseado

Si en tu mente se ha formado la imagen de la figura perfecta y quieres alcanzar tal resultado con ayuda del gimnasio, entonces tienes que estar preparado para el hecho de que puede que no lo consigas. En primer lugar, vale la pena tener en cuenta los datos genéticos de cada persona y las peculiaridades de su complexión. Algunos por naturaleza tienen músculos que crecen mejor, otras personas tienen un metabolismo más acelerado. Además, muchos deportistas profesionales y entrenadores del gimnasio utilizan dispositivos especiales para conseguir la figura deseada. Con un objetivo inalcanzable y tomando en cuenta las características particulares de tu cuerpo, no solo podrías perder la motivación, sino también obtener una figura no muy armoniosa. Para establecer un objetivo correctamente, tienes que evaluar tus posibilidades y limitaciones y, al mismo tiempo, tratar de lograr una buena forma considerando tus características básicas.

3. Normalmente, es suficiente tener de 5 a 7 clases con un entrenador

A los entrenadores les encanta decir que cualquier persona necesita un programa personal de entrenamiento y que no podrás crearlo de manera independiente. Esto no es así. Por supuesto, necesitas un entrenador que te enseñe la técnica de ejecución. Normalmente 5 clases son suficientes. Posteriormente, podrás hacer ejercicio de manera autónoma. Aproximadamente después de un mes y medio, podrás tomar clases con otro entrenador para que verifique si haces todo de forma correcta y responda a todas tus dudas. De manera objetiva, ya no necesitarás más a un entrenador. Otra razón es que las clases con un entrenador te obligan a ser más disciplinado, pero es una cuestión de motivación personal.

4. Solamente los ejercicios básicos te ayudarán a obtener un buen cuerpo

A los entrenadores les conviene tener clientes a su alrededor el mayor tiempo posible, por eso a menudo hacen caso omiso de los ejercicios básicos y proponen una multitud de ejercicios aislantes para diferentes grupos de músculos. Pero es importante entender que son precisamente los ejercicios básicos los que te ayudan a lograr un buen resultado. Estos ejercicios son las zancadas, press de banca, peso muerto, sentadillas y flexión de codos. El corsé muscular se tonifica con ayuda de estos ejercicios. Al mismo tiempo, los ejercicios básicos también poseen diferente efectividad. Es importante entender empíricamente qué ejercicios son mejor percibidos por tus músculos. Por ejemplo, para desarrollar los glúteos, para algunas personas las sentadillas son más adecuadas, a otras les conviene más hacer zancadas. Por supuesto, los ejercicios de aislamiento también son importantes, además, es más agradable e interesante realizarlos, pero no vale la pena limitarse solo a ellos.

5. Por lo general, no se necesitan suplementos alimenticios

Los principiantes que recién llegan al gimnasio, a menudo creen en el efecto mágico de los suplementos alimenticios. En realidad, si tienes una dieta bastante variada, bien seleccionada y no quieres participar en el concurso “Miss Bikini”, entonces no necesitas suplementos alimenticios. Incluso si el entrenador de tu gimnasio te propone insistentemente proteína o un suplemento para quemar grasa, no cedas. Tal vez él simplemente quiere ganar dinero extra contigo al recomendarte un producto milagroso de la vitrina del gimnasio. No necesitarás suplemento para quemar grasa, ya que también sin él adelgazarás. La alimentación correcta acompañada de entrenamientos regulares, en un futuro, te dará una buena figura sin consumir suplementos alimenticios.

6. El gimnasio no te garantizará por completo evitar la celulitis

Parece que no todo el mundo se ha dado cuenta de que no existen cosméticos contra la celulitis. Pero también existe la ideología de que las actividades deportivas regulares ayudan a que te olvides para siempre de este problema. Sin embargo, esto no es así. Cualquier entrenamiento, de fuerza o cardiovascular, no eliminará la celulitis. A pesar de que hagas ejercicio y al mismo tiempo te alimentes de manera saludable, la celulitis podrá permanecer. Hay una buena noticia: si constantemente haces deporte y cuidas de tu alimentación, entonces la celulitis se manifestará considerablemente menos en tu cuerpo.

7. Para conseguir un buen abdomen, no es necesario ejercitarlo frecuentemente

En el gimnasio a muchas personas les gusta hacer abdominales en cada entrenamiento, pero en realidad eso no es tan necesario. Además, al realizar determinados ejercicios, por el contrario, puedes ampliar tu cintura. Si quieres tener un buen abdomen, no vale la pena saturarlo deliberadamente. Los músculos abdominales reciben una buena carga durante los ejercicios básicos. Las sentadillas y las zancadas ejercitan los músculos mejor que una abdominal estándar. Por lo tanto, será suficiente realizar un entrenamiento abdominal a la semana.

8. No se puede obtener un buen cuerpo solo con ayuda de pilates, bailes y yoga

El hecho es que, para conseguir un cuerpo con un bonito relieve, se necesita de los músculos y estos mejoran solo con entrenamientos de fuerza. Además, los músculos queman más calorías, ya que se destina mucha energía en su alimentación y mantenimiento. Las clases en grupo, como pilates, bailes y yoga, son una buena actividad adicional junto con el gimnasio, pero no un reemplazo por completo. Si tu objetivo consiste en solo perder un par de kilogramos extra y obtener un buen estado de ánimo, entonces no te olvides de los entrenamientos de fuerza.

9. Las mujeres necesitan hacer más sentadillas con barra y descansar menos tiempo después de cada ejecución

Los entrenamientos masculinos y femeninos son diferentes. La clave del éxito de los entrenamientos femeninos es realizar más sentadillas con barra y repeticiones con un corto plazo de descanso. Dada la naturaleza, las mujeres no pueden entrenar hasta el rechazo de los músculos, ya que hay una motivación interna para no lastimarse. Por lo tanto, las mujeres necesitan presionar los músculos varias veces y no usar un gran peso. Además, para las mujeres es suficiente descansar entre 30 y 40 segundos entre cada sentadilla con barra, a diferencia de los hombres que necesitan recuperar sus fuerzas después de las grandes pesas.

10. Prohibido entrenar mucho y comer poco

El déficit de calorías es necesario si quieres bajar de peso. No obstante, es importante no llegar al extremo. Si vas a ejercitarte mucho en el gimnasio y al mismo tiempo comes poco, entonces tu organismo responderá con un metabolismo desacelerado y cambiará al modo de ahorro de energía. Por eso no vale la pena entrenar arduamente todos los días y reducir considerablemente el consumo de calorías, de lo contrario, tú y tu organismo estarán exhaustos. Además, un organismo sobrecargado experimenta estrés, lo que significa que es propenso al aumento de peso. Si quieres perder peso, intenta no comer de 1 a 2 horas después de un entrenamiento de fuerza.

11. El entrenamiento cardiovascular tiene que ser bien elaborado

El ejercicio cardiovascular es un tipo completo de entrenamiento. Durante las sesiones de cardio entrenas el sistema respiratorio, aumentas la resistencia y quemas grasa. Si has asignado un día de cardio por separado, entonces recuerda que el proceso de la quema de grasa se activa solo después de 40 minutos de la actividad. Es decir, en total necesitarás pasar más de una hora en la caminadora o en la elíptica. En caso de completar el ejercicio cardiovascular después de un entrenamiento de fuerza, comenzarás a quemar grasa desde el primer minuto y serán suficientes únicamente 20 minutos.

Al realizar ejercicios cardiovasculares, controla tu ritmo cardíaco. Debe de permanecer en determinados niveles. Así que si el pulso no llega al margen inferior de la frecuencia cardíaca recomendada, obtendrás un resultado completamente débil. Y si el pulso es más alto del límite superior, te arriesgas a tener problemas con tu salud.

12. Se puede tener una buena figura sin ir al gimnasio

Si tienes un buen físico innato, no abusas del consumo de comida chatarra y alcohol, entonces puedes obtener una buena figura de manera independientemente sin un gimnasio. Lo principal es ejercitarte de manera constante. La continuidad es el 90 por ciento del éxito. Si vas a ejercitarte en casa unas cuantas veces a la semana, caminar y seguir una sana alimentación, entonces el éxito está garantizado.

Ademas: Después de hacer ejercicio en el gimnasio se generan endorfinas y serotonina. Aproximadamente por 30 minutos de entrenamiento, la concentración de las hormonas de la felicidad crece más de 5 veces. Además, su acción continúa por alrededor de dos horas.

Fuente: Genial.guru